Con importancia al aprendizaje kinestésico
POR: Mtra. Irasel Negrete Ronzón
Cuéntamelo y lo olvidaré. Enséñamelo y quizás lo recordaré.
Hazme partícipe y lo aprenderé.
Benjamin Franklin.
El ser bailarina influye mucho en la manera en que doy mis clases, no sólo porque el arte es in ingrediente fundamental de mi visión general en la formación de mis alumnos sino que el movimiento es un recurso indispensable en mis estrategias didácticas.
El aprendizaje kinestésico es un método de enseñanza centrado en las experiencias del propio cuerpo, en sus sensaciones y sus movimientos, hay niños que poseen este estilo de aprendizaje por naturaleza, los podemos identificar porque son los que aprenden mejor a través del movimiento, la experimentación y la manipulación de objetos, necesitan interactuar físicamente con su entorno para asimilar conocimientos de manera efectiva, además son estudiantes muy activos que disfrutan de las actividades deportivas, físicas o de ejercicios prácticos, normalmente dichos alumnos tienen una buena coordinación motora.
En mi caso, me gusta mucho hacerles recordar ciertos contenidos moviendo el cuerpo, asi mismo incluyo dramatizaciones, gestos, acciones, tarjetas de memoria, juegos de roles, competencias y por supuesto actividades artísticas, entre otras dinámicas relacionadas con el movimiento.
Además de ser muy divertido y un momento de relajación, noto que los alumnos aprenden más fácilmente pues se estimulan sus sentidos. Entre otros beneficios que encuentro en este tipo de estrategias puedo mencionar los siguientes: mejoría en la capacidad de razonamiento y la memoria, promoción del bienestar físico y emocional, transferencia de habilidades en diferentes contextos, mejorar su coordinación, internalizar el conocimiento de manera más profunda y a tener más confianza en ellos mismos.
Como lo mencionaba anteriormente, el movimiento en mi vida es fundamental, y por ese motivo trato de que en mi día a día, mis estudiantes se muevan, de tal manera que haya un equilibrio entre lo físico y lo mental. De acuerdo coon la Dra. Sandra Castro Berna, académica de la Escuela de Pedagogía en Educación Parvularia de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Católica del Maule, al momento de realizarse el movimiento se involucran diversos elementos, entre ellos el cerebro como el órgano encargado de recibir y procesar la información que el niño(a). Los músculos (voluntarios) tienen la misión de ejecutar el o los movimientos, y los nervios actúan como integradores en todo el proceso comunicando la energía a los músculos. Siendo el movimiento la meta del sistema nervioso, los niños desarrollan su propia inteligencia a través del movimiento, por tanto, debe ser creado y perfeccionado a través de experiencias prácticas.
Cuando logramos incorporar en diferentes momentos a lo largo de la clase algo innovador o divertido, captamos la atención de los estudiantes y esto hace que se tenga apertura para el aprendizaje, ya que el rendimiento de la mente se basa en la atención, y cuando la atención es sostenida se ve mejorada la concentración, la memoria de trabajo, la flexibilidad cognitiva y se logra un eficiente funcionamiento cerebral, así que cuando incluimos a todo el cuerpo en nuestras actividades seguramente la atención de los estudiantes estará enfocada y el aprendizaje se dará de forma más natural.
Estoy segura que los alumnos asisten con mayor disposición y alegría a sus clases cuando las encuentran divertidas y retadoras. ¡Así que a movernos en el aula!