El piano desafinado

POR: Carlos Arturo Castro Batista

2 de Abril, 2025.-  Hay ciertas situaciones en la vida que parecen encerrarnos en su propio mundo. El trabajo de doce horas que te tiene atado. La familia que vive sin orden. La pareja que no logras descifrar. Curiosamente, son las situaciones que nos generan las emociones más fuertes. Las grandes olas del corazón, que nacen en el pecho y que se extienden en todo el cuerpo y el alma. También entran ahí los buenos proyectos que nos apasionan.

La idea que te mantiene despierto toda la noche. El negocio que te hará sentir propósito. El amor que sí descifraste y que quieres conquistar. Son, todas las anteriores, situaciones que absorben, para bien o para mal, pero quiero recordarte hoy que todo aquello que te absorbe, te transforma. Y a veces nos sumergimos tanto en una situación, relación o idea, que, sin darnos cuenta, comenzamos a pensar de una manera desafinada. Imagina a un pianista que ha dedicado las últimas cien horas de su vida a interpretar una melodía.

Encerrado en su estudio personal, sólo se ha permitido mirar, alternadamente, a sus partituras y a sus manos, que memorizan gradualmente la posición exacta que requiere cada compás. Cuando está seguro de haber alcanzado cierto nivel de perfección, invita a sus amigos músicos a casa para que complementen la canción, y, cuando suena la flauta, cuando arranca el tenor, cuando el oboe suena, el sonido del piano desafinado contrasta y entorpece la belleza del concierto.

¿Qué fue lo que pasó? Que el piano sonó bien mientras estuvo solo. Sus notas desafinadas armonizaron perfectamente entre ellas… pero al aparecer otros instrumentos, se notó el error de su sonido. Aquí está la importancia de ventilar nuestros pensamientos de vez en cuando. Por ello es bueno contar con gente de confianza a la que podamos platicar la manera en cómo vemos el mundo. Los seres humanos tendemos a ahogarnos en un vaso de agua, cuando fácilmente alguien podría ayudarnos a tirar el vaso… o a beber el agua.

He platicado con muchas personas en mi consultorio-con una de ellas, recientementeque, apenas comienzan a expresar su comportamiento en casa, caen en la cuenta de lo trastornado que se escucha. O cuando externan la agresividad de sus parejas, hacen una pausa y niegan con su cabeza mientras dicen: ¿Cómo permito eso?

Asegurémonos de invitar a los músicos a nuestra sala, de vez en cuando, o de tener algún tipo de timbre en casa, con un La bien afinado, que nos recuerde el rumbo saludable de nuestras acciones.

Carlos Arturo Castro Batista Maestro en Psicoterapia Cognitivo Conductual Lic. En Psicología Triatleta Consultas: 2281949951 Agenda una consulta virtual en: https://calendly.com/psic-carlos-castro/psicoterapia-virtual